¿’Amar en tiempos de guerra’?

¿Amar en tiempos revueltos? ¿Tiempos de guerra? ¿Amar es para siempre? ¿Amor en tiempos de guerra? Lo cierto es que con todas estas preguntas me deja la nueva serie de Antena 3 ‘Tiempos de Guerra’, con el magistral José Sacristán y actrices de primer orden como Alicia Borrachero o Amia Salamanca, por que más que una serie de prime time me ha parecido una telenovela más de época a lo mejor destacable por su calidad visual, como mucho.

Es pronto para definir y ‘sentenciar’ la serie pues solo hemos visto el capítulo 1, donde como normalmente suele ocurrir en la ficción clásica se presentan historia, detonante y personajes y, por tanto, hay menos trama, pero lo que sí puedo decir es que el nivel, de momento y bajo mi punto de vista, no es tan elevado como sí lo fue para los que pudieron ver en primicia el capítulo en el último Festival de Vitoria e hicieron sus positivas y espectaculares críticas en Internet.

¿Qué es lo que la diferencia de una serie de tardes? Prácticamente dos cosas, el plantel de personajes y que es una historia basada en historia reales. Dos características que no son únicas ni exclusivas de la serie, sino que son comunes a gran parte de las ficciones de prime time: un acreditado y conocido grupo de actores, como los mencionados al principio del texto y una historia basada en hechos reales; eso sí, menos habitual en la ficción de nuestro país pero, en cualquier caso, nada nuevo.

Aunque la calidad de la imagen es destacable, tampoco sería justo solo por ello poner a ‘Tiempos de Guerra’ por encima de series como ‘El secreto de Puente viejo’, por ejemplo, pues como me dijo una vez durante una entrevista radiofónica Álex Gadea, actor secundario en la nueva serie estrenada ayer y con amplia experiencia en telenovelas, hablando de su serie anterior ‘6 hermanas’ emitida en las tardes de TVE de 2015 a abril de 2017: “a nivel de iluminación y fotografía ha dado un salto en calidad, pues es la primera serie diaria en la que yo trabajo donde la iluminación es lateral y no está en el techo. Se busca siempre el contra-campo, la luz siempre por costado, por ventana…” Es decir, traduciendo esta respuesta tan técnica, la calidad visual de la telenovela es, hoy día, prácticamente la misma que la de prime time, algo por otro lado muy positivo para toda la ficción española, en general.

¿Podríamos rebautizarla entonces como ‘Amar en tiempos de guerra’? Habrá que darle un par de capítulos más para confirmarlo, pero todo apunta a ello…

“Mediapro Live, la revolución en directo”

En esta ocasión ni de programas de televisión ni de series voy a hablar. Os voy a a hacer una clara recomendación cultural: la exposición “Mediapro Live, la revolución en directo”, que puedes ver hasta el 24 de septiembre en el Palau Robert de Barcelona.

Digo cultural porque ya he ido a ver la exposición, por lo que os puedo habar con motivo de causa,  y como amante de la televisión he de reconocer que lo que dentro se puede encontrar no gira directa y única y exclusivamente sobre el eje del mundo de la televisión, si no de la relación de esta con las nuevas tecnologías y ambas con la sociedad mundial durante los 23 años que la companía lleva trabajando, en España y otros muchos países hoy en día.

Digo esto porque el lema “mundo convulso que nos rodea” la amena y llamativa exposición te adentra más en el mundo de la virtual y lo digital que en lo televisivo como tal. En cualquier caso, mucha relación con la calle y el mundo tiene Mediapro durante sus trabajos, pues cabe decir que se encarga de la retransmisión de partidos de fútbol a nivel mundial, sobre todo, pero también de cubrir grandiosos eventos culturales y sociales del mundo y de retransmitirlos vía satélite, tal y cómo se puede descubrir en la interactiva exposición.

Como no os quiero destripar nada, os digo las 3 mejores cosas con las que me he quedado de la exposición: `pasar por Barceló pintando la famosa bóveda de colores de las Naciones Unidas’; tele transportarme al plató  del Intermedio, entre Sandra y Wyoming, ni más ni menos; y la zona estrictamente de televisión, donde se pueden ver las decenas y decenas de estatuillas ganadas con programas, series y películas de televisión. Muchas con Aída, por ejemplo.

Estas son algunas fotos, pero tranquilo que se trata de una exposición itinerante, por lo que estás a tiempo de disfrutarla en Barcelona o más cerca de tu casa. Si quieres ver la unidad móvil más grande en Europa por dentro, la última parte de la exposición, pincha aquí: Unidad móvil más grande Europa

 

 

 

 

‘Una presentadora robotizada, un jurado entrometido y un libro’

Lo mejor de MasterChef son sus concursantes. Lo cierto es que nunca he visto antes ninguna edición porque la cocina no es una de mis grandes aficiones, ni de lejos, pero lo cierto es que el programa engancha por el buen casting: la vegetariana hippie, la señora vasca con gracia, el banderillero sentío… Un poco de todo, como en un buen guiso. Sin embargo, los que verdaderamente cobran por su trabajo son los que menos me gustan:

Eva González me transmite distancia y demasiada rectitud, cuando debería ser un provechoso nexo de unión entre concursantes y jurado. Le falta empatía y naturalidad por todos los costados. Resulta muy impostada cuando intenta crear conflictos entre ellos, algo que en pocas ocasiones consigue: eso ya es un arte de reality y para ello existen grandes maestros de ceremonias que saben sacar lo mejor y peor del concursante de televisión en cuestión.

Jurado. Está bien que sea cañero, pero hay líneas que, creo, no deberían pasar por no estar dentro de su campo de actuación. En la última cita con los masterchefs, ayer por la noche, Miri como jefa de cocina decidió eliminar a Jorge del juego de expulsión, algo que no gustó al Jurado porque consideraban que el merecedor de dicho privilegio debía ser el torero: se lo recuerdan y la machacan con eso continuamente durante todo el programa. A mi parecer no deberían ser tan entrometidos, si el concurso fluye bien ya son los mimos concursantes, como se vió, los que se dedican a criticar directamente la convivencia. No queda elegante que lo haga un jurado con tantas estrellas Michelin, sino el espectador ve esto: un jurado de dimes y diretes y se pone a la altura de cuatro anónimos que van a aprender a cocinar y pelear, también verbalmente y con zancadillas, por el codiciado premio.

Ese libro metido a calzador es una situación tan surrealista que me recuerda más a una secuencia cómica de José Mota que a un momento de tensión como el que vivió Selene donde se jugaba su expulsión, en el último reto: casi en el último minuto  y aprovechando el estés de la concursante mientras cocinaba Samanta le regala el famoso libro y le echa la chapa promocional. ¿Qué pretende? ¿Qué se ponga a ojearlo para seguir haciendo publicidad en ese momento tan relajado y distendido?

Radio e investigación: ‘V, las cloacas del estado’

Lo que te propongo en esta ocasión, la primera en la que hablo de radio, es que te aficiones al mundo podcasting: es la radio 2.0 de la que te hablo en este nuevo videoblog y no solo eso, también te hago mi primera recomendación de podcast.

‘V, las cloacas del estado’ es un serial radiofónico de periodismo de investigación de 10 episodios de 20 minutos cada uno donde se habla del oculto V, policía muy influyente del Estado que está involucrado e incluso manipula en connivencia del ministro de turno episodios cruciales de la vida política y económica de nuestro país. Si quieres saber cuáles son exactamente, ¡pincha este enlace y conecta con mi canal de youtube!: 

El “ganador” de GH es… J.J Vázquez

Habría muchas cosas que destacar de una gala tan descafeinada, como por ejemplo la clara devaluación del producto GH para la cadena amiga que ha quedado confirmada con un programa final insulso, lento, con mucho vídeo repe y poca emoción, pero entre todas la que más ha resaltado ha sido la de siempre: la brillantez de su presentador.

Brillantez, no por su trabajo, si no por el simple hecho de querer brillar en la gala de la “liturgia”, como siempre ha denominado Mercedes Milá a las finales de GH, donde quienes deben brillar para cualquier seguidor del reality son la ganadora, sea flamante o no, los otros 2 finalistas, el resto de concursantes y hacer un buen homenaje a la edición. Pero nada de eso.

Los brillos del presentador “full time” han sido las 2 menciones a sus próximas funciones en Valencia, una de ellas minutos antes de decir el nombre de Bea, la ganadora, por si todavía queda alguien de los 47 millones de españoles que somos en saberlo, ni una sola enhorabuena a ninguno de los finalistas ni ganadora, sobredosis de aleccionamiento a los grandes hermanos y bronquita con Clarita que le ha venido al pelo para destacarse todavía más si cabe, y autoproclamarse como eminencia de la profesión por sus 30 años en los medios.

Y como está encantado de conocerse, en la despedida no se ha resistido a quedar por encima de los allí presentes, diciéndoles prácticamente que pese a haber sufrido en plató lidiando con ellos, querría seguir en próximas ediciones. ¿Ellos no te han sufrido también a ti durante estos 3 largos meses, Jorge Javier? Es más, ¿tendremos que sufrirte de nuevo en GH18?